Digo cinco por decir algo, porque debería recomendar verlas todas, ya que no tienen desperdicio.
Reconozco que en materia de animación asiática soy de aproximación tardía. Durante un buen tiempo, las veía en distintos catálogos digitales y no hacía más que evitarlas. Guiado por mis prejuicios, consideraba que eran títulos para frikis, y que por ello debían reducirse al ámbito de lo friki. Pero en el momento en el que vencí la pereza inicial, decidí ver todas las producciones animadas por ese gran genio que es Hayao Miyazaki, creador y director de muchos de los títulos de Studio Ghibli.
Hoy se ha anunciado la concesión del Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades a Studio Ghibli. Para celebrarlo, y para animarte a ver películas, quería recomendar cinco títulos que considero imprescindibles. Pero estoy convencido de que después de verlas, te propondrás seguir con el resto.

Antes de entrar a los títulos,
¿Por qué el Princesa de Asturias para Studio Ghibli?
Realmente, eso habría que preguntárselo a ellos. Aquí tan solo puedo introducirte brevemente la historia de estos estudios de cine de animación japonesa.
Studio Ghibli nace en 1985, fundado por los directores Hayao Miyazaki e Isao Takahata. Un año antes, esta dupla de creadores había estrenado Nausicaä del Valle del Viento y motivados por el éxito que tuvo en Japón, junto a gran parte del equipo que había trabajado en la película se lanzaron a la creación de su propio estudio de animación. Tras esta, le siguieron títulos como El castillo en el cielo (1986), Mi vecino Totoro (1988) o La princesa Mononoke (1997). No obstante, la fama mundial le llegó cuando en 2002 se hizo con el Óscar a Mejor Película de Animación (creado un año antes y que fue a parar a Shrek) gracias a El viaje de Chihiro (2001).
Frente a la habitual animación por ordenador, compleja y sofisticada, a la que estudios como Disney, Pixar o DreamWorks nos tienen acostumbrados (y que, como he comentado en otras entradas recientes, se encuentra en un proceso de reinvención), Ghibli inspira con una oda al trabajo manual, repleto de cuidados detalles visuales y con un trabajo minucioso de creación de escenarios y personajes memorables. Tanto es así que los dibujos anime que se multiplican en series y películas hoy en día (Netflix tiene un catálogo impresionante) están muy inspirados en los dibujos de Miyazaki. Incluso John Lasseter, fundador de Pixar, tiene al director japonés como uno de sus referentes y tuvo el honor de darle en mano el Óscar honorífico por su trayectoria en 2014.

Las películas de Ghibli están repletas de personajes brillantemente construidos, que representan un heroísmo virtuoso, muy a menudo a través de protagonistas femeninas, que se distancia mucho del tipo de historias que abundan en la animación occidental contemporánea, cargada de humor posmoderno y discurso social. La figura materna, la herida de la guerra y la naturaleza son temas frecuentes en los títulos de la compañía, y perfilan con claridad las grandes obsesiones de Miyazaki, hijo de un aviador que siendo niño tuvo que lidiar con la enfermedad de su madre en un contexto devastador para Japón.
Son múltiples las veces en las que Miyazaki ha amenazado con retirarse, para descansar así después de más de cuarenta años de trabajo que han dado como resultado once largometrajes que llevan su firma. No obstante, después de cada estreno empieza a pensar y a elaborar dibujos que sirvan para el siguiente. El chico y la garza (2023), su última película, fue de nuevo galardonada con el Óscar a Mejor Película de Animación. Quién sabe si la concesión del premio le motivará a seguir produciendo.
Ahora sí, aquí te dejo cinco títulos que, a mi modo de ver, son imprescindibles:
- El viaje de Chihiro (2001): narra la aventura de una niña que se introduce en un mundo mágico después de que sus padres se conviertan misteriosamente en cerdos. En un viaje de maduración y sacrificio, poco a poco deja de ser una infantil e impertinente escolar para transformarse en una auténtica heroína. La historia está cargada de personajes y escenas que, con cierto componente de enigma, atrapan la mente del espectador en un universo tan bello como intrigante.
- El castillo ambulante (2004): de nuevo, Miyazaki construye a una protagonista femenina fascinante. La trama tiene lugar en un enigmático castillo con patas en el que vive un hechicero que trata de salvar al mundo. Varios de los temas constantes del cine del director japonés se hacen presentes en esta película, como la herida de una guerra que consume a los personajes y la necesidad del sacrificio personal y la virtud como medio de sanación.
- Porco Rosso (1992): bellísima historia que, en un contexto bélico, pone como centro de la narración a un romántico piloto de aviones que sufre una maldición por la que tiene el rostro de un cerdo. Porco Rosso muestran a uno de los protagonistas más complejos y atractivos del cine de Miyazaki, una especie de héroe de tiempos pasados que sin esperar la fama ni el reconocimiento vive entregado al servicio de su pueblo.
- El viento se levanta (2013): con esta película Miyazaki se lanza a contar la historia de Jirō Horikoshi, ingeniero aeronáutico creador de varios aviones de guerra empleados durante la II Guerra Mundial. Lejos de ser una cinta bélica, el director centra la trama en la historia personal de su protagonista, que compagina su trabajo con el cuidado de su esposa, que sufre de tuberculosis. Esta enfermedad, experimentada por la madre del director dejó una huella profunda en él, y son múltiples los personajes de progenitoras que la padecen a lo largo de su filmografía.
- El chico y la garza (2023): el último título de Studio Ghibli es, tal vez, la película más personal de Miyazaki, y seguramente (ya que el director tiene actualmente 85 años) sea su última producción. Con ella, hace un homenaje a su infancia. En un relato que tiene resonancias a Alicia en el país de las maravillas, nos encontramos de nuevo con un protagonista joven, que al tiempo que realiza un viaje cargado de fantasía experimenta un proceso de maduración que le ayuda a superar el trauma y sanar heridas.

Muchas gracias por tus entradas Nacho. Yo quitaría «El chico y la garza» y pondría «La Princesa Mononoke». Me parece genial que hayas puesto en tercer lugar «Porco Rosso».
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Gracias, Rufino. ¡Dificil elección! Son todas peliculones…
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¿Podrías incluir una breve reseña – o algún enlace a alguna crítica existente – de cada una de esas cinco películas que recomiendas destacando algún/os motivo/s concreto/s de cada una por el que merece la pena verla?
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¡Hecho!
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