Shrek 5: sobre lo inquietante y el poder de los haters

Hace cosa de un año, DreamWorks sacaba a la luz el teaser de Shrek 5. El vídeo, de apenas 30 segundos (eso es lo que distingue un teaser de un tráiler, que mientras el primero ofrece una breve imagen de la apariencia de la película, el segundo, de mayor duración, te introduce también en la narrativa), generó una respuesta negativa en masa en redes sociales. Las críticas se centraban principalmente en el aspecto visual. ¿Qué ha pasado con Shrek? Pues frente a los cuatro títulos anteriores de la saga, la apariencia del monstruo verde y su universo ha evolucionado considerablemente.

Teaser de Shrek 5, publicado hace un año.

La animación es, como resulta evidente, más sofisticada y refinada, algo que se percibe principalmente en las expresiones faciales, que, gracias al desarrollo de la animación permite una apariencia más semejante a la realidad. Desde el punto de vista narrativo, esto no debería considerarse un problema, sino que, al contrario, supone un perfeccionamiento de la técnica audiovisual. Lo raro sería tratar de mantener a los personajes con la misma apariencia que en la primera película, de la que hace dos días celebrábamos el 25 aniversario de su estreno en España (y en la que me centré con más detalle en un artículo hace cinco años).

Lo que ha generado críticas es que, pese al avance tecnológico al servicio de las historias, el protagonista de la narración ha sufrido una transformación tal que cuesta reconocerlo como el viejo ogro gruñón y maleducado que todos conocíamos. Es como cuando ves a ese amigo del colegio con el que hacías gamberradas muchos años después, y ahora trabaja en una «Big Four», tiene una novia pija y usa muchos anglicismos. Es él, pero no es él. Ha evolucionado y se ha perdido la esencia. Y te lamentas por recordar un pasado que estaba dormido, que ha generado una ilusión, pero que sabes que nunca volverá.

Fotograma de Shrek (2001)

En parte, se puede explicar el rechazo que ha generado la imagen acudiendo a un concepto que en animación es conocido como «valle inquietante» (Uncanny Valley). Según este, a medida que la imagen animada se vuelve más humana, genera una respuesta positiva en el cerebro humano. No obstante, llega un punto en el que la apariencia genera rechazo, cringe, porque deja de verse como una creación ficticia perfeccionada para convertirse en una imitación de la realidad defectuosa. Ahora bien, cuando la imagen vuelve a asemejarse a la realidad con mayor detalle, se supera el valle inquietante y vuelve la aceptación por parte del cerebro humano. Esto explica el rechazo que podemos sentir a ciertas imágenes generadas con IA. Y explica también que con el desarrollo de la animación 3D, y al otorgarle a los personajes de Shrek unas expresiones y unos movimientos más reales, en vez de causar entusiasmo o alegría ha provocado rechazo.

Gráfica que explica la teoría de Masahiro Mori sobre el valle inquietante.

Hace pocas semanas, con el estreno del tráiler de la película, ese sentimiento de rechazo que llevaba un año dormido ha vuelto a despertarse. Muchos se habían olvidado ya del anuncio que DreamWorks hizo un año atrás. Incluso había quien pensaba que se habrían echado atrás al ver la respuesta negativa del público. Pero con el lanzamiento de nuevas imágenes de la película los haters han vuelto a la acción.

No es fácil prever cómo les irá en taquilla, independientemente de la calidad narrativa de la historia (aunque si sigue la estela de la cuarta entrega no debemos esperar mucho), pero así como hay anuncios que generan expectación y caldean el ambiente, hay otros que ponen en pie de guerra a todos aquellos escupefuego que viven en el mundo ficticio de las redes sociales.

Recordemos lo que sucedió con el estreno de Blancanieves (2025) (al que también me referí cuando salió a la luz). Antes incluso de proyectarse en las salas de cine se generó una campaña en redes para hundir la película. La motivación era distinta, pues lo que cabreó al público fueron las declaraciones de la actriz Rachel Zegler y las adaptaciones que la historia de Disney sufría para suscribirse a los principios del wokismo. El resultado fue una recaudación de poco más de 200 millones de dólares frente a un presupuesto de 270 millones. Y una puntuación de 2.2/10 en IMDb, que la sitúa como una de las producciones peor valoradas de la plataforma.

Otros muchos ejemplos podrían ponerse para demostrar el alcance que el hate sincronizado puede tener sobre los resultados económicos de una película. Ahora bien, tal vez sirva este caso para que la compañía de animación se decida a cerrar la saga. Porque lo que las críticas revelan es que el público no demanda una versión actualizada y novedosa de sus personajes de la infancia, sino buenas historias. Queremos volver a entretenermos y pasar un rato agradable y divertido con nuevos personajes y nuevas historias que nos hagan sentir lo de antaño. No queremos la versión pro del amigo con la novia pija, queremos sentirnos otra vez como niños.

Tráiler de Shrek 5

Publicado por nacholaguía

Me llamo Nacho Laguía Cassany. Nací en Teruel (1998). Soy Doctor en Comunicación por la Universidad de Navarra. Anteriormente, estudié Comunicación Audiovisual en la Universidad de Navarra (Com20) y posteriormente hice un máster en Gobierno y Cultura de las Organizaciones. Investigo en el ámbito de la narrativa del cine de animación, especialmente en el papel del héroe posmoderno y la crisis del mito. Me gusta escribir y hablar sobre cine.

Deja un comentario

Descubre más desde Fotogramas animados

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo